Ricardo Cocoma
Diversos estudios muestran que las empresas no están obteniendo los resultados esperados con sus inversiones en IA, y que estas inversiones están concentradas en los países desarrollados. Pero las tecnologías disruptivas tienen mejor aceptación en mercados más atrasados. Esto puede permitir una rápida adopción de la IA en las economías subdesarrolladas.
Casi todos los análisis sobre el impacto de la IA en 2025 coinciden en presentar el retraso en su implementación masiva por parte de las organizaciones, pese a las grandes inversiones y la gran exposición mediática de su asombroso potencial. Algunos análisis como el estudio del MIT: Estado de la IA en los Negocios 2025 [1] , describen con claridad los bajos resultados que las empresas de Estados Unidos han obtenido de los US$ 40 mil millones gastados en IA Generativa durante 2025: el retorno para el 95% de las organizaciones fue nulo. La principal razón por la cual la inteligencia artificial (IA) no ha logrado un impacto masivo es lo que los autores denominan la "Brecha de Aprendizaje" (Learning Gap), que describe la distancia en las capacidades actuales de la IA y el nivel de aplicación de esta [2]. Aunque la adopción es alta (más del 80% de las empresas han hecho pilotos), el 95% de las organizaciones no está obteniendo retorno de esta inversión. Se observan modestos resultados en las empresas de tecnología y en algunas empresas de medios.
En el contexto de las organizaciones de América
Latina, la "Brecha de Aprendizaje" (Learning Gap)
descrita por el MIT se manifiesta no solo como una
limitación técnica de los modelos, sino como una
desconexión crítica entre la adopción masiva y el
impacto real en el negocio. Mientras que a nivel global
el 95% de las organizaciones no obtiene un retorno de
inversión medible por esta brecha, en nuestra región el
fenómeno adquiere dimensiones particulares. En
Latinoamérica, el uso de IA ha crecido más rápido en
las personas que en las organizaciones. En
Latinoamérica, la “Brecha de Aprendizaje” se convierte
en un “Abismo de Aprendizaje”, pero invertido. En
términos concretos, con respecto al uso de la IA, las
organizaciones son lentas, pero los individuos son
ágiles. En el índice de uso de IA, que mide el uso de la
IA en general, no solo las empresas, sino también las
personas, los indicadores personales de algunos países
latinoamericanos son sobresalientes, en particular:
Colombia y Chile
Resulta llamativo el alto uso de IA en Latinoamérica, pues la inversión en IA de la región es de las más bajas. América Latina apenas recibe el 1,12% de la inversión global en IA. Aunque la región es una adoptante activa (representando el 14% de las visitas globales), los resultados de las empresas son limitados. Solo el 6% de las organizaciones en la región reporta una creación de valor significativa, una cifra que refuerza la advertencia del MIT sobre lo inadecuado de los modelos de adopción de la IA que están utilizando las organizaciones. La visión inicial de la IA concebida como una tecnología “compleja”, cuya adopción debería ser liderada por la unidad de TI, está siendo reemplazada por la visión de la IA como una tecnología “de usuario final”, donde el aporte de TI es limitado y, por el contrario, el liderazgo de las unidades funcionales y usuarios finales es indispensable, algo similar a lo que ocurrió con los celulares.
El símil con la telefonía celular no se limita a su esquema tecnológico. Los países con mejores redes telefónicas alámbricas se demoraron más en adoptar la tecnología celular. En cambio, los países con altos costos de “líneas fijas” fueron los pioneros en adopción de tecnología celular. Aunque los países nórdicos fueron referentes tempranos en tecnología móvil, su adopción no superó la penetración alcanzada por países como Colombia, México, Ecuador o Perú, que tenían una costosa y excluyente red de telefonía alámbrica. Aún hoy, países como Colombia, Panamá y Argentina tienen 130 celulares por cada 100 habitantes [3] . En Suecia la tecnología fija funcionaba bien y su penetración era amplia. En toda Latinoamérica la telefonía fija era un lujo, pocas áreas tenían buen cubrimiento y generalmente era operada por obsoletos monopolios estatales. Léase: Latinoamérica era campo fértil para la adopción de la tecnología celular. En forma similar, los países africanos, donde las instituciones bancarias eran más escasas que el agua en los desiertos, fueron los pioneros en la adopción de tecnologías FinTech. Hoy tienen altas tasas de penetración en uso de dinero digital, pues estaban muy atrasados con las tecnologías y esquemas tradicionales de manejo de dinero físico [4] .
Esto muestra un escenario propicio para los países latinoamericanos, donde el costo de las soluciones empresariales tradicionales (ERPs) tiene a las organizaciones en una infancia tecnológica prolongada. Para las empresas latinoamericanas, una tecnología disruptiva de bajo costo y alto impacto como la IA, seguramente aportará el impulso necesario para superar esta prolongada “infancia tecnológica”. Posiblemente pasaremos de ser seguidores “retrasados” de las diversas tecnologías informáticas, a ser pioneros como sucedió con la tecnología celular. Quizás tendremos un Carlos Slim de la IA, quien ostentó el título del “más rico del planeta”, según Forbes durante cuatro años, desde 2010 hasta 2013 [5] . Un logro impensable, en una región de seguidores tecnológicos, pero que, gracias a la rápida penetración de la telefonía celular en la región, su empresa Claro lo llevó a la cúspide de los billonarios globales. Posiblemente la IA, al ser una tecnología disruptiva, permita que actores latinoamericanos repitan los logros de Carlos Slim, con su empresa de telefonía celular.
En los negocios se decía que “quien pega primero, pega dos veces”. En tecnología, la frase podría reformularse así: “Quien paga primero, paga dos veces”. Quizás el atraso en sistemas de información empresarial que caracteriza a las organizaciones de Latinoamérica sea el campo fértil para que la IA impacte con fuerza y potencie el crecimiento organizacional. Esto ya se observa en el uso general de la IA. Según el informe de uso de IA a nivel mundial de Similarweb, que mide el tráfico hacia sitios web, Colombia y Chile, son líderes en uso de IA. Pero este es un liderazgo más personal que empresarial.
Actualmente, en Latinoamérica, estamos observando altos índices de penetración de la IA (uso) y simultáneamente una baja inversión en IA. La IA es una tecnología de usuario final, de bajo costo, que las personas están usando de forma amplia, impulsadas por el atraso de nuestros sistemas de salud, sistemas de educación y demás. Las personas están recurriendo a la IA para encontrar respuestas que los sistemas tradicionales no ofrecen. Al igual que recurrieron a la telefonía celular para encontrar la solución que la telefonía fija no ofrecía. Esta acelerada adopción de la IA seguramente permitirá que entornos retrasados tecnológicamente puedan asumir un liderazgo impensable antes de la existencia de esta tecnología disruptiva, como es el caso de la IA.
Es importante resaltar que esta adopción de la IA no seguirá el modelo tradicional de grandes proyectos de software empresarial, sino que será liderada por las personas. Los usuarios finales están incorporando la IA en sus actividades en forma más rápida que las empresas con sus esquemas burocráticos apoyados en el área de TI. La empresa para adoptar la IA debe abandonar el modelo tradicional de proyecto informático complejo (Rocket Science) y usarla como “tecnología sencilla”, tal como ya lo están haciendo las personas y como ocurrió antes con los celulares. Pero este será el tema de un futuro artículo.
Ricardo Cocoma es Ingeniero de Sistemas, U de los Andes. Máster en Administración (MBA), U de los Andes; Business Communication, Harvard University. Docente universitario. Consultor y Conferencista Internacional. Presidente del Grupo Alta Tecnología. Chairman de la Universidad de Catalunya. Rector UdeCataluña.
REFERENCIAS
- [1] https://mlq.ai/media/quarterly_decks/v0.1_State_of_AI_in_Business_2025_Report.pdf
- [2] https://www.indexmundi.com/g/r.aspx?v=4010&l=es
- [3] https://www.nature.com/articles/s41599-024-03560-x
- [4] https://www.silkpay.es/blog/tendencias-de-las-billeteras-digitales-en-2025
-
[5] Carlos Slim: how much did the wealth of the tycoon who helped him rise on the list of the world's billionaires - Infobae